Una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) concluyó que el crimen organizado usa esta herramienta para blanquear el dinero proveniente de negocios ilícitos, y también para financiar campañas electorales y corromper a políticos
Tras 10 meses de investigación, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) y 37 medios asociados de 35 países, entre ellos CONNECTAS, revelaron el sofisticado sistema que los cárteles de droga, especialmente el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), utilizan para lavar anualmente entre 19.000 y 29.000 millones de dólares de ganancias ilícitas, empleando principalmente criptomonedas y un ejército de «burros financieros».
El mecanismo de la «cripto-lavadora»
El informe «La cripto-lavadora» detalla un proceso, en tres fases, que permite a los narcos blanquear su dinero a una escala industrial:
En primer lugar, está la recolección en efectivo, consiste en que las ganancias en dólares en EE. UU. son recolectadas por estructuras de «lavado de bajo nivel». Este dinero se divide en pequeños montos para evitar su detección.
El segundo puesto lo ocupa la conversión a criptomonedas. Esta es la fase crítica, cuando los «burros financieros» o «exchangeitos» utilizan el efectivo para comprar criptomonedas, como Bitcoin, Tether (USDT) o Monero en plataformas de intercambio (exchanges), tanto reguladas como no reguladas. Esta capa actúa como un «puente» que transforma el dinero físico en activos digitales difíciles de rastrear.
Por último, está la integración al sistema formal, cuando las criptomonedas se mueven a través de billeteras digitales y mezcladores (tumblers) para ocultar su origen. Finalmente, se convierten en pesos mexicanos limpios a través de exchanges locales o se invierten en lujos, negocios legales y política.
Hallazgos claves de la investigación
El trabajo colaborativo encontró que los «burros financieros», es decir personas comunes, a menudo jóvenes reclutados con engaños, son la pieza fundamental. Ellos realizan las transacciones desde sus cuentas, arriesgándose a ser detenidos mientras los capos permanecen en la sombra.
Otro hallazgo son los Tether (USDT) como moneda predilecta, ya que esta criptomoneda estable (stablecoin) se ha convertido en la favorita por su supuesta estabilidad y facilidad de uso, desplazando parcialmente al Bitcoin.
Asimismo, la investigación detectó fallas regulatorias y de los exchanges: Las plataformas de intercambio, especialmente las no reguladas, son el punto ciego del sistema. La investigación señala que los controles (KYC) son insuficientes o fácilmente evadibles, facilitando la entrada de capital ilícito.
Por último, el informe periodístico concluyó que existe cooptación de la política, ya que los fondos lavados se utilizan para financiar campañas políticas y corromper autoridades, asegurando impunidad y debilitando a las instituciones democráticas.
El trabajo de ICIJ demuestra que el lavado de dinero con criptomonedas ya no es un delito emergente, sino un negocio maduro y a gran escala que es el «combustible financiero» de los cárteles más violentos del mundo. Este sistema les permite reciclar sus ganancias, financiar más violencia y corromper las estructuras del Estado con una eficiencia y velocidad sin precedentes.
La investigación advierte que, sin una cooperación internacional más robusta y una regulación efectiva del mercado de criptoactivos, esta «cripto-lavadora» seguirá operando a plena capacidad.
La investigación completa se encuentra en la siguiente dirección:
http://www.connectas.org/especiales/la-cripto-lavadora/



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