Marcos Uzquiano, presidente de la Asociación Boliviana de Guardaparques y Agentes de Conservación (ABOLAC) presentó un recurso ante esta instancia internacional

El Comité de Apoyo a la Aplicación y el Cumplimiento del Acuerdo Regional de Escazú, instancia internacional que vela por la protección de los defensores de derechos humanos en asuntos ambientales, ha declarado admisible el caso del reconocido guardaparque y defensor ambiental boliviano, bajo el código A-BOL-20250111-NZ33JA55H2C0.
Esta decisión marca un precedente histórico para Bolivia, al reconocer formalmente la importancia de garantizar la labor de los defensores ambientales frente a amenazas, intimidaciones y restricciones en el ejercicio de su trabajo. La admisión implica que el Comité aceptó analizar de manera oficial las denuncias presentadas, con el fin de evaluar el grado de cumplimiento del Estado boliviano respecto al artículo 9 del Acuerdo de Escazú, que protege a las personas defensoras de derechos humanos en temas ambientales.
Uzquiano había sido destituido de su cargo en diciembre de 2024, y en febrero de este año salió a su favor el fallo al amparo constitucional presentado con el defensor del Pueblo, Pedro Callisaya. Con esta información, Uzquiano se presentó ante Escazú, con las respectivas complementaciones.
Constantemente amenazado
Marcos Uzquiano, un guardaparques con evidente apego por el Parque Nacional Madidi, al que defendió frente a la minería ilegal, fue trasladado a otra área protegida por la presión de este sector, según admitieron en su momento las autoridades del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap).
Fue esta misma instancia la que lo dejó defenderse por su propia cuenta, luego de que el minero Ramiro Cuevas le iniciara una demanda judicial, que culminó con la absolución de Uzquiano.
Según el guardaparque y presidente de Abolac, continúan las intimidaciones por redes sociales, aunque se en general el amedrentamiento se ha calmado un poco, incluso a pesar de que los mineros siguen impidiendo las inspecciones.




